Damián Ortiz: Ningún pueblo sale adelante con recortes, de la crisis se sale con fuerte inversión pú
- 8 ago 2020
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♦ El dirigente nacional del 26 de Marzo llamó a respaldar las movilizaciones
por condiciones de trabajo y reivindicó la necesidad de inversión y políticas estatales
para reactivar sectores estratégicos de la industria nacional.
♦ Respecto a dónde obtener los recursos, rechazó la rebaja salarial acordada
para los privados y la propuesta de rebaja en el sector público que redundarán
en rebaja de las jubilaciones, y propuso postergar el pago de la deuda externa,
terminar con las exoneraciones a las multinacionales y devolver al BPS
los dineros que se apropiaron las AFAP.
No era necesaria la pandemia, en toda la región ya estaba golpeando la crisis del modelo y la gente en las calles ya era reprimida por los gobiernos de derecha, afirmó Damián Ortiz, integrante de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Marzo – Unidad Popular, quien hizo hincapié en el modelo chileno por haberse presentado desde la derecha tradicional y el progresismo como un país que había encontrado un equilibrio entre lo humano y el capital. “Hoy frente a la situación económica general que está atravesando nuestro país, nosotros seguimos planteando lo mismo: que ningún país sale adelante en un momento de crisis sino es con una fuerte inversión pública”.
El dirigente sindical y político, acusó que la receta que se aplica en nuestro país es la misma que en las últimas décadas: “Aquí nuevamente la crisis la van a pagar los trabajadores”.
En primer lugar indicó que “ya hay un acuerdo firmado -que fue apoyado por el Secretariado del PitCnt- que da un aumento de 3% a los trabajadores privados -muy por debajo de la inflación-, o sea que es un aumento que garantiza la pérdida salarial de los trabajadores por lo menos por dos años, ya que recién para el 2022 se verá si hay posibilidad de superar (la crisis económica) y recuperar el salario”.
Ya sin resistencias del PitCnt, ahora en la misma línea el gobierno plantea un acuerdo similar para los trabajadores públicos.
“Pero esto va a impactar no solo a los trabajadores públicos sino también a los pasivos, porque la construcción del aumento salarial para los jubilados y pensionistas y las prestaciones sociales son por el Índice Medio de Salarios. Por lo tanto, si el aumento salarial es bajo o si se concreta la pérdida de salario real, los ajustes de las jubilaciones van a ir en el mismo sentido”, agregó.
El dirigente postal de la nueva central sindical subrayó “la importancia de marcar quiénes son los responsables de garantizar una rebaja salarial”, pero al mismo tiempo reconoció claramente que “hay cosas que se dan a nivel de las direcciones de las organizaciones sindicales, pero sus bases -incluso algunas direcciones de sindicatos de base- no solo opinan diferente sino que también lo demuestran con su práctica”.
Arriba los que luchan
Ortiz consideró que es importante que desde la izquierda se den señales respecto a “la necesidad de ir apoyando esas movidas que promueven la defensa de los trabajadores y de sus derechos”.
En ese sentido, destacó la lucha de los compañeros de la salud que reclaman el 4 y 2 (días de trabajo y descanso, respectivamente), donde se están promoviendo movilizaciones. En ese sentido, recordó que el Sindicato Único de Enfermería Unidad del Uruguay (SUEUU, integrante de la central sindical CSGU) fue pionero en la batalla, y que hoy también están haciendo movidas a nivel parlamentario para sacar adelante una ley de insalubridad.
“Creemos que es importante apoyar esas iniciativas, que lo que hacen es ir a contrapelo de cómo se han posicionado algunos dirigentes sindicales encumbrados, que lo que quieren garantizar es el mantenimiento de la tasa de ganancia y de pérdida salarial”, reafirmó.
Respecto al reclamo de los enfermeros, Ortiz destacó que hay ya algunos estudios favorables en base a las experiencias en cuanto a mejorar las condiciones de trabajo. “Como se dio -en un corto lapso- en el CTI del Pasteur, que los trabajadores de la salud más que aplausos lo que quieren son condiciones de trabajo. Si uno les da por ejemplo el 4 y 2, eso permite mejores condiciones y bajar los niveles de enfermedades laborales. Y eso repercute directamente en la atención que tenemos nosotros la población, que tienen nuestros padres, nuestros hijos, nuestros abuelos”.
De dónde obtener los recursos
Desde Unidad Popular plantean entonces que el costo de la crisis no la paguen los trabajadores, y que por el contrario se precisa mayor inversión pública; ¿pero de dónde salen los recursos para ello?
“Nosotros podemos decir rápidamente que el Uruguay tiene varios miles de millones de dólares en Bancos de EEUU como garantía de pago de deuda.
Uruguay tiene una renuncia fiscal, que en los últimos cinco años superó los 3.000 millones de dólares, mientras esas multinacionales exoneradas tienen ganancias exorbitantes.
¿No sería bueno -ya que el gobierno nos quiere bajar los salarios, así como la Intendencia de Montevideo también lo promueve a los obreros del transporte- que el dinero de las AFAP se vuelque al BPS? ¿Que el dinero que no se le cobra a las multinacionales se le empieza a cobrar, y que esa plata vaya para activar la industria nacional?
¿Que los bancos -que han ganado con la bancarización obligatoria y aún siguen haciéndolo todavía con esa cultura que se impuso en los últimos años- paguen un impuesto por los activos bancarios (IMABA) y ese dinero se vuelque a la reactivación productiva real del país mirando a los pequeños y medianos productores?”, propuso Ortiz.
El dirigente del 26M denunció que “nuevamente nos tratan de colocar que la crisis la tenemos que pagar entre todos, pero lo que está claro es que la tasa de ganancia, los beneficios que tiene el gran capital, no se han tocado ninguno”.
En ese sentido consideró que “si hablan de apretar la cincha, con un criterio incluso capitalista, lo primero que habría que hacer es tocar los beneficios del gran capital; sin embargo nuevamente con algunos escuderos que pertenecen a nuestra clase salen a defender que hay que mantener la tasa de ganancia, pero además lo plantean desde el punto de vista del desmantenimiento del empleado”.
Políticas públicas para la reactivación
Ortiz se mostró preocupado que “si con rebaja salarial y todo hay 240 mil trabajadores que están desempleados, y hay como 400 mil trabajadores que tienen trabajo en negro” no se vea a corto plazo una reactivación de algunos sectores, que podría lograrse “si hubiera realmente una política de reactivación de la industria”.
Al respecto, puso el ejemplo del Frigorífico Canelones, que recientemente realizó una importantísima movilización a Montevideo. “Acá se está importando carne de otros países, y sin embargo hay frigoríficos en Uruguay que el Estado se está haciendo cargo de pagar los seguros de paro. Está bien que se pague el seguro de paro a los trabajadores, pero lo que realmente se precisa es promover la reactivación de esos frigoríficos para que el abastecimiento a nivel nacional se haga desde la producción nacional.
Son elementos que a veces cuando uno empieza a rascar y empieza a colocar las contradicciones arriba de la mesa, se ve cómo van cayendo rápidamente”, sentenció.














































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