Cadenas que matan
- 7 jul 2017
- 3 min de lectura

Las grandes cadenas de zapaterías acampan en el cerro, y las grandes superficies también.
En el cerro viven 130 mil personas; eso ha convertido a la barriada en un polo apetecible para las cadenas de helados, zapatos, supermercados y hasta el Ministerio del Interior se le ocurrió poner una sucursal con el nombre de “Regional IV”. Allí están “las Fuerzas Conjuntas” progresistas (Caminera, Guardia Republicana y la Policia común y corriente).
Las zapaterías ponen cientos de metros cuadrados con luces led y vendedoras que parecen Modelos de Pasarela, pero con salarios bien uruguayos. Esas cadenas de Heladerías, de Zapatos, Tiendas, etc dejan por el camino a los pequeños comercios tradicionales del cerro.
No solo quedan por el camino los almacenes, sino que ahora están desapareciendo otros pequeños comercios como son las Zapaterias de Reparaciones, y las comerciales. Eso le pasa a Graciela Valverde que hace 25 años tiene zapateria en Carlos Maria Ramírez casi Grecia. Antes fue maestra, luego exiliada en Suecia, y después, cuando decidió volver se instaló como vendedora de zapatos en el cerro. Hoy con 65 años a cuesta se cansó.
Compartimos una breve entrevista que realizamos con la propietaria de la zapatería Abril, Graciela Valverde.
Graciela: En realidad es una situación que yo ya la venía pensando hace un
tiempo, llega una edad que uno tiene ganas de hacer otras cosas más que
vender zapatos, ha sido una buena parte de mi vida que he puesto en la
zapatería y me parece que ya está.
Me alegra saber que he hecho muchas amistades en la zapatería, que no ha sido solamente entrega de zapatos, sino que se han cultivado lindas amistades, me llevo muy lindos recuerdos, gente que seguramente voy a seguir viendo y a los que les
agradezco mucho habernos acompañado, pero ya como que hay que
hacer otras cosas, a esta edad -yo tengo 65 años- me gusta mucho el
teatro, el cine, tengo mucho para leer y actividades no me van a faltar, así
que pienso que la vida va a quedar bastante completa y que no se termina
nada, se termina sí un período pero continua la vida de uno
JLV: ¿Cuántos años con la zapatería?...
Graciela: Y estamos acá desde hace unos 25 años, mucho tiempo
JLV: ¿Que problemas económicos ve en la zona? o si también son problemas de inseguridad, o si son las dos cosas?
Graciela: Si. Yo creo que se ha dado el fenómeno de que es un barrio que
está bastante invadido en este momento por cadena de zapaterías,
cadenas fuertes y eso hace que se convierta en un polo de atracción, es
como ir al primer mundo, ir a una zapatería con muchísima iluminación y
todos los zapatos supuestamente al alcance de la mano, pero no siempre
al alcance del bolsillo, entonces esa situación hace que la zapatería de
barrio como le ha pasado cerca de las grandes superficies a los demás
comercios, nos vemos disminuidos.
Es muy difícil competir en precios, en ofertas, en descuentos que los grandes pueden hacer con las financieras que no podemos hacer los demás, en entrar en catálogos, en las ofertas de los mailing nunca vamos a estar porque no podemos competir, eso por un lado; inseguridad por suerte no hemos tenido muchos problemas con la inseguridad, me parece que hay bastante vigilancia ahora, hay patrulla diaria por Carlos María Ramírez que eso ha ayudado, pero evidentemente hay unos cambios sociales que son preocupantes
JLV: ¿Pero nunca le robaron?...
Graciela: Sí nos robaron, el último robo fue un boquete y como que eso
ayudó a una decisión, empujó a una decisión que ya estaba tomada
JLV: ¿Una decisión familiar?...
Graciela: No. Mía, hace años que tomo las decisiones sola de lo cual me
alegro, tengo mi vida al mando propio, soy yo la que decido.
JLV: ¿Y empleados tiene la zapatería?...
Graciela: Sí tengo dos empleados, muy buenas personas, uno está
conmigo hace 6 años, Pablo y Laura está hace 4 años, son muy buena
gente, buenos trabajadores y espero que se resuelva positivamente
también la vida laboral de ellos, algún intento estamos haciendo,
hablando con algunos comerciantes, pero un poco también depende de
las decisiones que ellos tomen, pero la verdad que me ha tocado trabajar
con muy linda gente, algunos se han ideo en emprendimientos
particulares en estos años, los sigo viendo, hay otros que se han jubilado,
pero la verdad que ha pasado mucha gente linda por la zapatería
JLV: ¿Siempre vivió acá en el Cerro?...
Graciela: Cuando nací viví en La Teja frente a la Plaza Lafone hasta que me
casé que me fui al Cordón, después tuve que marchar al exilio, estuve en
Suecia, cuando volvimos que éramos dos en esa época más mi hija nos
instalamos en el Cerro y por esta zona hemos andado
JLV: Bueno le agradezco muchísimo este tiempo
Graciela: No por favor, gracias a ustedes.

La Juventud con Laura (empleada) y con Graciela (propietaria)














































Comentarios